| Mensaje por fiestas patrias |
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| Jueves 29 de Julio de 2010 08:02 |
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La crisis internacional El imperialismo norteamericano lleva a cabo una estrategia mundial agresiva contra Irán, Corea del Norte, con el propósito de apoderarse de sus recursos naturales. Igualmente instala bases militares en Colombia, Haití, Honduras y provoca conflictos entre pueblos hermanos como Colombia y Venezuela con la finalidad de detener el avance victorioso de los gobiernos y sus pueblos que desarrollan políticas económicas y sociales al servicio de las grandes mayorías. La provocación del saliente presidente de Colombia, Álvaro Uribe, instrumento del imperialismo norteamericano y la casa blanca, está claramente orientada a alentar la intervención militar en Venezuela con el pretexto de la presencia de las FARC y traerse abajo al gobierno de Hugo Chávez para quebrar el proceso de cambios en ese país a los cuales las transnacionales y los grupos de poder económico se oponen activa y furiosamente. La crisis económica financiera internacional producida en los Estados Unidos de Norteamérica y los países altamente desarrollados ha arrastrado a 16 países de Europa a recortar drásticamente su presupuesto para educación, salud, seguridad pública y a pagar sus deudas recurriendo a créditos de miles de millones de euros. Ejemplo de ello es la convulsión política y social producida en Grecia, país que se ha visto obligado a contraer un crédito de más de 600 mil millones de euros al Banco Mundial. Toda esta crisis se trasladará a las economías subdesarrolladas y en especial de América Latina y con ello nuestro país, mediante la reducción de las exportaciones y menor remesa de nuestros compatriotas que trabajan fuera del país. Las crisis cíclicas que desentrañó Carlos Marx en el análisis económico del capitalismo nuevamente se ha puesto de relieve, demostrando su incapacidad en dar solución a los principales problemas de la humanidad, llegando incluso a constituirse en un serio peligro contra la naturaleza y la vida en el planeta por el impacto de la contaminación ambiental que origina. El cambio y la transformación del sistema capitalista, cualquiera sea el modelo que adopta, se hace una real necesidad, cambio que solo puede lograrse con una revolución que tenga como principal protagonista a los pueblos, movimientos y lideres preclaros y de masas. La situación nacional A cuatro años de gobierno de la alianza ultraliberal de Alan García, Keiko Fujimori y Lourdes Nano, radicalizan el modelo económico neoliberal salvaje, expresado en la privatización de los recursos naturales, beneficiando a los ricos (mineros, banqueros, oligopolios, petroleros y agroexportadores), mientras que el pueblo sufren la más brutal ofensiva de atropello a sus derechos conduciendo a un mayor empobrecimiento. En el fondo, la brecha de la desigualdad se ha acrecentado por el continuismo de las políticas económicas y sociales de carácter neoliberal mirando más los intereses de los grupos de poder económico y de las transnacionales antes que los de la nación y el pueblo peruano. El pregonado crecimiento económico no ha beneficiado a las mayorías de la población. He ahí la base material sobre la cual se asienta la contradicción entre las fuerzas que luchan por el cambio y aquellas que pugnan por el continuismo. Esa es la base de los conflictos sociales y políticos. Después de cuatro años, las promesas ofrecidas por el “cambio responsable”, tales como respetar la jornada laboral de las ocho horas, eliminación de las services, empleo con derechos laborales, revisión del Tratado de Libre Comercio línea por línea, banco agrario para los agricultores y lucha contra la corrupción, nada de ello se ha cumplido. Estamos frente a un gobierno que ha traficado con la esperanza del pueblo. Ellos son los autores de los ilegales decretos legislativos del remate de las tierras para crear nuevos latifundios, son los que rematan los bosques, el agua en la Amazonía. Ellos son los autores de la escandalosa venta de gas a los extranjeros a un dólar y a los peruanos nos cuesta 35 soles. Son los autores de dar leyes para exonerar impuestos a la renta a los mineros, a los banqueros, a los agroindustriales y cobrarle hasta el último céntimo de impuesto a los peruanos. Esta es la alianza que ha pactado con la corrupción y la impunidad para mantener y defender el neoliberalismo salvaje a costa de asesinar a más de 70 dirigentes sindicales y populares. Nunca antes ningún gobierno por más oprobioso que sea utilizaron los resortes del Estado para dividir a los sindicatos con el propósito de someterlos a la patronal como es el caso de la Federación de Construcción Civil, el SUTEP y comunidades amazónicas. Está en marcha entonces el proceso de derechización con propuestas fascistas a través de militares corruptos, de la iglesia conservadora (Opus Dei), la Confiep y la prensa mediática, que levantan cabeza para derrotar a las fuerzas que luchan por el cambio. Pero estas patrañas serán derrotadas una y mil veces con la acción principista del sindicalismo de clase, la unidad de los trabajadores y del pueblo peruano. Por ello respaldamos resueltamente la lucha de la CGTP y la CPS, los Frentes Regionales y nuevos sectores que surgen en defensa de la soberanía nacional, los recursos naturales y sus propias reivindicaciones como los amazónicos. El PCP demanda el cese de la persecución a los dirigentes sindicales y populares, a los periodistas honestos, cese de la campaña mediática a los que luchan por el gas para los peruanos, respeto a los derechos humanos y cese de la persecución a los que defienden el medio ambiente. El PCP rechaza la artera campaña de desprestigio y enlodamiento contra nuestro compañero Mario Huamán Rivera, destacado líder del movimiento sindical y popular que enfrenta valerosamente a la derecha y a la corrupción por ello expresamos nuestra firme solidaridad y exigimos al gobierno el cese de esta sucia campaña contra los opositores al régimen. Demandamos una política económica con redistribución de la riqueza para las grandes mayorías, un Estado planificador y promotor de los agentes productivos. Emplazamos al gobierno a una lucha frontal contra el crimen organizado y que se sancione drásticamente a los secuestradores y a las bandas delincuenciales y se garantice la seguridad ciudadana. Requerimos que la Policía Nacional sirva para proteger a la ciudadanía y no para reprimir a los opositores del régimen. Demandamos una política energética soberana y exigimos gas para los peruanos y no para los extranjeros. Reivindicamos la no construcción de la central hidroeléctrica de Inambari por los graves daños que causaría al medio ambiente y los pobladores. Convocamos a todas las fuerzas de izquierda, nacionalistas, progresistas a sumarnos a la lucha en defensa de los recursos naturales y la patria y la lucha frontal contra la corrupción. Es hora de la unidad al lado de nuestro pueblo e iniciemos la gran marcha de un gobierno democrático, popular, nacional hacia el socialismo. En estas fiestas patrias renovamos nuestra vocación unitaria y de lucha por la transformación de la sociedad peruana, hacer del Perú una patria justa, digna y soberana, realmente democrática, donde las mayorías tengan acceso al progreso y al desarrollo, primera condición para hombres y mujeres ser libres, sueño que abrigaron muchos próceres de la independencia. Lima, 24 de julio del 2010. Roberto De la Cruz Huamán |


