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Javier en la historia PDF Imprimir Correo electrónico
Lunes 20 de Mayo de 2013 16:00
 


Por Fredy León

 


 

El hombre es la suma de todos sus actos. No existen seres puros o perfectos, por más anodina que sea nuestra existencia. Como seres humanos, somos producto de las circunstancias históricas en que nos toca vivir, y por lo tanto responsables de las opciones que –consciente o inconscientemente- elegimos para enrumbar nuestra vida. Y desde esa perspectiva, así como existen hombres que optan por consagrar su vida a practicar la compasión, misericordia, castidad y se dedican con devoción a elevar sus oraciones para alcanzar la vida eterna; hay otros que prefieren someterse a la más férrea disciplina militar, practicar el valor, el coraje y el amor a la patria, para que cuando las circunstancias lo exijan, poder aniquilar sin piedad al enemigo; pero en el caso de Javier Diez Canseco, él eligió la opción de ser un revolucionario a tiempo completo, un hombre de lucha y de combate, un político de ideas aprendidas, producto de la época que le tocó vivir, y que atravesó por un complejo proceso de aprendizaje, para finalmente erigirse en uno de los dirigentes más respetados de la izquierda peruana.

 

Javier Diez Canseco fue ante todo un revolucionario honesto y consecuente. Un político de ideas radicales, controversial y controvertido, que hizo de la palabra su principal arma de lucha. Un hombre que vivió y luchó para transformar la historia del país. Un político que asumió con fe, pasión y convicción su opción socialista, identificándose con la causa de los pobres y explotados del campo y la ciudad. Un revolucionario que nunca claudicó, que mantuvo una conducta ejemplar durante toda su vida y que amó de verdad a su patria, pero no a la patria oficial de símbolos vacíos, privilegios de pocos e injusticias de muchos; sino a la patria real, de los campesinos que luchan por un pedazo de tierra, de los obreros que se rebelan contra la explotación capitalista, de los jóvenes que levantan sus puños combativos contra las injusticias del sistema, de las mujeres que alzan su voz exigiendo una vida digna, de los intelectuales que agitan las modorras del conformismo y se atreven a soñar con otro país y de los empresarios comprometidos en hacer patria y que con su esfuerzo contribuyen al progreso y bienestar general.

 

Javier Diez Canseco se forjó en las luchas estudiantiles como dirigente de la Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica; y junto a Edmundo Murrugara, Ricardo Napurí, Manuel Dammert,  Ricardo Letts, Maruja Martínez y Agustín Haya de la Torre, se convirtió en la década de 1970 en uno de los principales dirigentes políticos  de lo que se denominó “la nueva izquierda”, tendencia que surgió en la escena política como consecuencia del proceso de radicalización de las clases medias, la influencia de la revolución cubana y  como una alternativa revolucionaria frente a la izquierda comunista. 

 

En su calidad de dirigente estudiantil se integró a Vanguardia Revolucionaria, en donde por sus cualidades intelectuales, sus dotes de gran polemista y  su enorme capacidad organizativa, destacó como uno de sus principales dirigentes políticos, llegando a ser Secretario General de esa organización política. Javier Diez Canseco aportó nuevas ideas, y desde la heterodoxia del pensamiento marxista, contribuyó a desarrollar el pensamiento crítico de izquierda desde una perspectiva nacional.

 

Impulsado por esa impaciencia juvenil de quienes descubren una realidad oculta por la historia oficial, Javier Diez Canseco, que poseía un espíritu de lucha forjado en los inicios de su vida debido a la enfermedad que le afecto, abrazó con verdadera pasión revolucionaria el legado de Gonzales Prada que llamaba a romper el pacto infame de hablar a media voz, y asumió de manera honesta el discurso radical y de confrontación de esa nueva izquierda deseosa de trasuntar por caminos revolucionarios, y muchas veces, en abierta disputa con las propuestas que defendía el Partido Comunista, en una etapa en donde las izquierdas soñaban con la ilusión del “partido propio”, y por lo tanto, en el trabajo político priorizaban de manera equivocada el perfil partidario, luchando por tratar de hegemonizar el movimiento social con la finalidad de imponer su propia alternativa partidaria.

 

Eran tiempos políticos marcados por la lucha contra el oprobioso sistema oligárquico, sistema que sometía a los campesinos a condiciones infrahumanas de explotación, exclusión social y retardaban el desarrollo de la sociedad peruana. El golpe militar del 3 de octubre de 1968 había alterado radicalmente el panorama político nacional, la nacionalización del petróleo y la ley de la reforma agraria significaron un duro golpe para la oligarquía. Desde las izquierdas no había criterios comunes con respecto al gobierno del General Velasco, mientras el Partido Comunista apoyaba las medidas de cambio y llamaba a luchar por su radicalización, otros sectores de la izquierda llamaban a combatir a la dictadura militar y acusaban al Gobierno de Velasco de querer impedir con sus medidas reformistas el desenlace de la revolución en el Perú. Y esa última visión era defendida con convicción por Javier Diez Canseco.

 

En ese periodo, simplemente las izquierdas no fueron capaces de construir una cultura de debate, a pesar de compartir los mismos espacios sociales donde desarrollaban su accionar político, hecho que limitó de manera sustancial las enormes posibilidades que existía en esos tiempos para que las izquierdas se conviertan en una fuerza política gravitante en la escena política nacional.

 

En el país existía un clima de efervescencia social, la lucha de clases se agudizaba, y en las izquierdas se vivía la política con pasión e intensidad, pero la política asumida como la realización de un “noble ideal”, en donde la lucha por la justicia social era un ideal muy fuerte; muchos creían en la proximidad de la revolución y se dedicaban a tiempo completo a desarrollar las condiciones subjetivas, es decir construir la vanguardia política de la clase obrera para lograr el triunfo de la revolución. La política se realizaba en las calles, plazas y universidades, no existían otros espacios  institucionales en donde se pudiera canalizar las iniciativas políticas, y esto marco el comportamiento de muchos dirigentes de izquierda. El Parlamento estaba clausurado y las municipalidades eran una simple dependencia del poder estatal, por eso que los activistas políticos de izquierda se trasladaban a los sindicatos, comunidades campesinas y las barriadas populares para construir Partido. De ahí que no resultó extraño que Javier Diez Canseco, un joven dirigente estudiantil, proveniente de una de las familias más adineradas del país, decidiera irse a vivir con su joven pareja a una barriada popular y dedicarse por completo a la actividad política desde una opción de izquierda radical, profundamente convencido de que la entrega total a la causa de la revolución era la mejor forma de acelerar los procesos políticos.

 

Javier Diez Canseco es en buena cuenta ese mítico personaje del poema escrito por Bertolt Brecht, “Perseguido por buenas razones”


Crecí como un hijo
de gente acomodada. Mis padres
me pusieron un cuello almidonado y me criaron
en las costumbres de ser servido
y me enseñaron el arte de mandar. Pero
cuando hube crecido y miré a mi alrededor,
no me gustó la gente de mi clase,
ni mandar, ni ser servido
y abandoné mi clase y me uní

a los humildes.

 

En esos tiempos era un paso natural, una decisión coherente con las ideas que se profesaban. Ciertamente había mucho de idealismo puro, de asumir la vida como un sacrificio en aras de la revolución, y eso en un ambiente marcado por la confrontación política, no sólo contra las clases dominantes, sino principalmente al interior de la misma izquierda, lo que contribuyó de manera negativa a alimentar un espíritu sectario y de intolerancia que hizo mucho daño al avance de las fuerzas revolucionarias en nuestro país. Fueron años dedicados a organizar sindicatos, organizaciones campesinas, asociaciones vecinales y organizaciones estudiantiles, que cumplieron un papel importante en la lucha contra la dictadura de Morales Bermúdez y por el retorno a la democracia formal, pero también fue un tiempo de división permanente de las izquierdas, de búsqueda de la pureza del pensamiento revolucionario.

 

A pesar del silencio oficial que busca desconocer el rol de las izquierdas en la lucha por la democracia, hay que reivindicar el papel desempañado por las izquierdas en la lucha por el retorno a la democracia, y que tuvo su máxima expresión en el histórico paro nacional del 19 de julio de 1977, que en resumidas cuentas significó el inicio del fin de la dictadura de Morales Bermúdez, quien después de esa histórica jornada de lucha se vio obligado a acelerar el proceso de transferencia del gobierno a la civilidad. Las izquierdas estuvieron en la primera línea de combate, luchando de manera frontal contra las políticas de degradación de las condiciones de vida de las mayorías nacionales y por el retorno a la democracia.

 

La convocatoria a las elecciones para la Asamblea Constituyente obligó a las izquierdas a redefinir su táctica política. Los sectores más radicales, principalmente identificados con el pensamiento maoísta, rechazaron de plano toda posibilidad de participar en las elecciones, mientras que sectores de la llamada “nueva izquierda”, el trotskismo, el Partido Socialista Revolucionario y el Partido Comunista  decidieron asumir esta nueva forma de lucha y participar en la Asamblea Constituyente. A pesar de la dispersión de listas, las izquierdas obtuvieron un tercio de la votación total, destacando las figuras de Hugo Blanco, Genaro Ledesma, Javier Diez Canseco y Jorge del Prado como los rostros visibles de este conglomerado izquierdista que se proyectaba como una fuerza renovadora en la política nacional. En ese nuevo escenario político, destacó la figura de Javier Diez Canseco por sus cualidades de polemista, defensor de los derechos humanos e implacables en su denuncia contra los actos de corrupción. La figura política de Javier Diez Canseco se hizo popular por la defensa apasionada que realizaba, tanto en los recintos de la Asamblea Constituyente como en las acciones de masas, de los intereses de los trabajadores y campesinos. Vale la pena recordar que justamente por esta razón, al finalizar sus labores la Asamblea Constituyente, el total de representantes de las izquierdas se negaron a suscribir la nueva Carta Magna en protesta por la negativa de la dictadura de Morales Bermúdez de reponer a los casi 5 mil dirigentes sindicales que fueron despedidos con ocasión del paro nacional realizado el 19 de julio de 1977.

 

La historia de las izquierdas está forjada de muchas derrotas, y una de las más trágicas fue el descalabro sufrido en las elecciones generales de 1980. Con cinco candidatos presidenciales disputando el mismo espacio político, Leonidas Rodríguez Figueroa, Carlos Malpica, Horacio Zevallos, Genaro Ledesma y Hugo Blanco, las izquierdas hicieron del sectarismo su principal bandera de lucha y sufrieron una derrota política, permitiendo el regreso de Acción Popular al gobierno, y que cerró un periodo que estuvo marcado por el ascenso de la lucha de masas y la búsqueda de una alternativa política de izquierda. Ninguno de los sectores de las izquierdas comprendió en ese momento que la unidad era una exigencia y una necesidad para dar el gran salto, dejar de ser una simple fuerza contestataria y convertirse en esa alternativa de gobierno que las masas populares buscaban.

 

Enfrentados al dilema de volver a las catacumbas o sobrevivir en el nuevo escenario político, las izquierdas, más por necesidad que por convicción, asumieron el duro camino de aprender a andar juntos para construir la unidad. De la mano de Alfonso Barrantes se gestó la unidad electoral de las izquierdas y que tuvo casi inmediatamente un respaldo popular impresionante. La recientemente formada Izquierda Unida se convirtió en menos de 6 meses en la segunda fuerza electoral del país.

 

Esa nueva e inédita etapa en la historia de las izquierdas, estuvo necesariamente marcado por profundos debates dentro de la IU, que tenía por delante el reto de cómo convertirse de una alianza electoral en un frente revolucionario, y en donde existían diversas opiniones. Como correlato de las opciones políticas asumidas en su momento, al interior de la IU se fueron perfilando dos grandes bloques, en donde la impaciencia de unos, que sin tener la fuerza necesaria querían lanzarse a tomar el cielo por asalto, chocaba con la prudencia de otros, que muchas veces era visto como la inacción de los que temen el futuro.

 

Con la enorme ventaja que el tiempo nos otorga, podemos decir que la defensa de la unidad del bloque izquierdista, sin exclusiones de ninguna naturaleza, era la opción correcta que debió ser asumida consecuentemente hasta el final. Aquí debemos destacar y reconocer la defensa de la unidad realizada por el camarada Jorge del Prado. La pretendida división entre “revolucionarios” y “reformistas” al interior de IU fue más artificial que real, y las más de las veces, esta discrepancia fue retroalimentado por una vieja disputa personal, de caudillos políticos formados en un periodo en donde prevalecía el enfrentamiento por sobre el consenso, y que en los momentos claves, no pudieron dominar sus propios egos y visiones pequeñas, lo que lamentablemente, al final condujo a la división de la IU, y su posterior extinción.

 

Si algo podemos reprochar a Javier Diez Canseco era la vehemencia con que defendía sus puntos de vista, lo que muchas veces lo llevó a priorizar de manera innecesaria la confrontación con quienes discrepaban de sus opiniones. Esta actitud, en un momento en que el país exigía soluciones bien pensadas, creo que fue lo que llevó a Javier Diez Canseco a relativizar el tema de la unidad, y dejarse ganar por el viejo estilo de hacer política que equivocadamente creía que la depuración de los llamados sectores “reformistas” iba a fortalecer la opción revolucionaria que él decía encarnar.

 

No haber entendido en su momento que la unidad era condición indispensable para lograr el triunfo de la izquierda, fue el error más grave de Javier Diez Canseco, algo que él mismo reconociera poco tiempo después, y de manera honesta se abocara con convicción a trabajar por construir la nueva unidad de las fuerzas izquierdistas, y afirmara con profunda convicción que en las actuales circunstancias “no hay tiempo ni materia prima para construir escenarios en los que la victoria de grupos aislados sea posible”.

Y en esa tarea lo sorprendió la muerte. Con una obra a media hacer, pero con la entereza de habernos señalado el camino. Y por la memoria eterna de Javier decimos que va a llegar el día en que los vencidos de hoy, serán los vencedores de mañana. Y en ese día, el nombre de Javier Diez Canseco, y de los que partieron tan pronto, juntos serán parte de la victoria de nuestro pueblo.  
Ultima actualización ( Lunes 20 de Mayo de 2013 16:04 )
 
Derecha peruana y venezolana contra Presidente Nicolás Maduro PDF Imprimir Correo electrónico
Lunes 20 de Mayo de 2013 15:58
  
Por Teófilo Bellido  

 

Quienes apoyamos a los gobiernos de América Latina que de una u otra forma y de acuerdo a sus realidades vienen impulsando procesos liberadores del dominio imperialista y de las oligarquías nacionales, rechazamos la agresiva campaña desatada por la ultraderecha venezolana con Enrique Capriles al frente en su intento de traerse abajo al gobierno de Nicolás Maduro. ¡Ahora! han dicho.

  

El candidato derrotado en las elecciones del 14 de abril,  inició ese mismo día una feroz embestida con mentiras y engaños para crear las condiciones internas y externas contra el  Presidente Nicolás Maduro y la revolución bolivariana. 

  

Su prédica autoproclamándose “defensores de la democracia”, las “nuevas elecciones” que reclaman, “respeto a la tolerancia” que exigen, la protesta al “golpe contra el Parlamento”, no es sino el temor que los agobia ante un gobierno que ha prometido profundizar la revolución bolivariana hasta el socialismo del Siglo XXI, donde las mayorías siempre postergadas están llamadas a ser las más beneficiadas. Eso los aterra. Ya quisieran estar bajo un régimen similar al de Carlos Andrés Pérez con una Venezuela hundida en el fango de la corrupción y el entreguismo a las transnacionales y la oligarquía.

  

La intensa campaña contra Maduro al parecer tiene poco efecto en la población venezolana y entonces han recurrido a sus homólogos en el Perú, es decir a los partidos políticos de la derecha.  El PPC, el APRA, el alicaído Perú Posible y huestes de Pedro Pablo Kucscynki, se han sumado entusiastas a la cruzada de Capriles. Con los brazos abiertos han recibido a la delegación encabezada por Antonio Ledezma Díaz, alcalde metropolitano de Caracas, la diputada Corina Machado y el diputado William Dávila, todos de la oposición. Juntos, derecha venezolana y derecha peruana, se han presentado en el Congreso de la República y en los principales medios de comunicación. Públicamente lo han hecho en un mitin en la Plaza Simón Bolívar del distrito de Pueblo Libre organizado por los llamados “Amigos de Venezuela” grupo al que se han integrado los partidos de la derecha. 

  

Es natural. Los une el cordón umbilical contra la revolución bolivariana y el gobierno de Nicolás Maduro al que Lourdes Flores con odio ha llamado “autocracia Castro-Chavista” y  Jorge del Castillo ha dicho que el gobierno peruano fue manipulado en la reunión de UNASUR en Lima y “se le utilizó vilmente para convalidar una elección que jamás debió convalidarse”. “Respaldamos la posición de Henrique Capriles que se haga nuevas elecciones, libres”, concluyó el ex parlamentario aprista. Por su parte Alan García ha declarado que Capriles es el verdadero presidente de Venezuela. Más claro.

  

Eso no sorprende por tratarse de la derecha y sus representantes, están en lo suyo y hay que desenmascararlos ante el pueblo. Lo que sí a muchos ha llamado la atención es la actitud política de la Alcaldesa de Lima, Susana Villarán, al recibir en la Municipalidad Metropolitana de Lima a esa misma delegación venezolana. Recordemos que antes hizo igual con la gusana bloguera de Cuba, Yoana Sánchez. Mucha gente se pregunta: ¿Es la alcaldesa una mujer de izquierda?

  

Por su parte el Excelentísimo Embajador de la República Bolivariana de Venezuela en el Perú, Sr. Alexander Nuñez, mantiene una actitud firme en defensa del Presidente Nicolás maduro, posición que es muy bien sustentada en los diferentes lugares a los cuales es invitado, recibiendo siempre calurosos aplausos y muestras de solidaridad.

Finalmente, no dudamos que tras bastidores contra el Presidente Nicolás Maduro y la revolución bolivariana está la mano del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica que no permite a ningún pueblo ni gobierno liberarse de sus dominios, ni asumir un camino libre y soberano. El imperio del norte está dispuesto a eliminar cualquier movimiento popular o gobierno que se alce con fines liberadores. En Venezuela, el instrumento es Enrique Capriles.  

 

Ultima actualización ( Lunes 20 de Mayo de 2013 16:00 )
 
Gustavo Madueño, un luchador del pueblo PDF Imprimir Correo electrónico
Lunes 13 de Mayo de 2013 14:58
 
 

Gustavo Madueño fue uno de esos hombres de izquierda que, en forma silenciosa, incansable y directamente ligado a la “gente de a pie”, al barrio, a la base, nunca dejó de entregar sus energías por el proyecto de la izquierda, la transformación del Perú. Jamás esperó alguna recompensa, honores o un alto cargo, solo le interesaba tener un puesto de combate en esa larga lucha por la liberación de nuestro pueblo.

  

Ardoroso partidario del General Juan Velasco Alvarado, aliado leal del Partido Comunista Peruano, amigo de la CGTP, un hombre de izquierda, puso todo su esfuerzo para lograr la construcción del Frente Popular, posteriormente Liberación Popular, propósitos que no llegaron a concretarse por razones que no es materia del presente. Estaba convencido que la unidad de la izquierda y de todas las fuerzas progresistas es el mejor instrumento para derrotar a la derecha, ser gobierno, poner fin al  neoliberalismo y hacer efectivos cambios en nuestra patria a favor de la mayoría, de los postergados de siempre.

  

Compartimos muchas reuniones y tareas. Siempre nos encontrábamos en eventos políticos, también en movilizaciones de masas contra la dictadura fujimorista, el gobierno de Toledo y el nefasto segundo periodo de Alan García. Falleció el pasado 4 de mayo, víctima de cáncer.

  

Se ha ido un gran amigo, un compañero de bases. Desde este espacio rindo un sincero homenaje a Gustavo Madueño.  

  

Teófilo Bellido


 
  

PILAR ROCA NOS HA ENVIADO LA SIGUIENTE NOTA

   

Compañeros y Amigos: Hemos tenido dos grandes pérdidas  Javier y Gustavo Madueño, ambos  fallecieron el sábado 4 de mayo.  

  Les pido en recuerdo de Gustavo transcriban esta entrevista publicada en  el mensuario FRENTE POPULAR  No 9 de diciembre del 2004  realizada por Pilar Roca  

Gustavo Madueño Paulette

  

Mientras los republicanos españoles cantaban a voz en cuellos:" Curas, militares irán al destierro, y Francisco Franco, delante de ellos...", nuestro Gustavo Madueño había sido señalado por la tradición familiar para ser él " Curita" de la familia. De esta manera no sólo los padres alcanzarían las indulgencias eternas sino que salvarían de taquito a los hermanos y a la parentela.

  

Gustavo se confiesa:

  

-- Tu sabes que en toda familia debía haber un cura, asi todos iban derechito al cielo; un abogado litigante  que llegara cuando menos a diputado sino alcanzaba a senador-- ahora se les dice congresistas--; y, por último, un militar, símbolo de autoridad y respeto.

  

A los diez años ya había avanzado en mi carrera eclesiástica. Sabía  algo de latín  y estaba convertido en el flamante monaguillo de Puquio, distrito de la provincia de Lucanas. Hubiera logrado el propósito familiar si el diablo o el hambre no  me hacen meter la pata. Ocurre que me tragué de manera irreverente una hostia consagrada.

  

PR. ¿Cómo es eso?

  

Resulta que una bendita mañana me acerqué a comulgar, pero una tía muy acisiosa se dió cuenta que no guardaba el debido recogimiento, y entonces me preguntó que dónde estaba la hostia  yo le dije que ya me la había pasado, entonces ella, muy alarmada por mi herejía me mandó al confesionario. Para hacerte el cuento corto, aquel cura me mandó tantas penitencias por mi pecado que decidí poner pies en polvorosa y nunca más me acerqué al señor  cura y su corte de santas damas.

  

Las  Locas Ilusiones

  

PR. ¿Cuándo Llegaste a Lima?

  

Mi madre tomó la iniciativa de venir a Lima porque teníamos mayores posibilidades de educarnos y salir adelante. Mi padre quedó en Puquio dedicado a la agricultura y la ganadería. Más tarde fue alcalde de Lucanas y prefecto de Ancash.

  

PR. ¿Que edad tenías?

  

Más o menos 16 años. Recuerdo que nos instalamos en Breña en la tercera cuadra del Jr. Recuay. De allí nos fuimos a Balconcillo y asimilé las costumbres de La Victoria.

  

PR. ¿Cómo es eso: Qué costumbres asimilaste?

  

- Pasa que yo era serrano, recién bajado como se decía. Tenía otra manera de pensar. Recuerdo que una vez  fui a la casa de unos tíos a recoger una encomienda. Ya de regreso, por supuesto en ómnibus y ante una maniobra brusca del chofer perdí el equilibrio y la encomienda  fue a rodar por el pasillo. Al tratar de recogerla, la envoltura se rompió y la cancha corrió por el pasillo inundando todo el ómnibus. Por supuesto fui víctima de las burlas y risas de los pasajeros que me decían: serrano no estás montado en llama. Ese día llegué a mi casa muy triste y muy chocado.

  

PR. ¿Bueno: ¿Y que hacías en Lima?

  

A los 18 años empecé a trabajar como obrero en la gráfica de Varesse. Era aprendiz. Ya había terminado mis estudios en el colegio Mariano Melgar, que por entonces tenía otro nombre. Yo aspiraba a seguir la carrera de educación en la universidad. No fue fácil ingresar. Pasaron varios años, yo seguía buscando trabajo. Con decirte que  vendías " Pijamas de Madera".

  

PR. ¿Que es eso?

  

El último terno, la última casa: Ataúdes pues... en la funeraria de Merino. Bueno el trabajo no era estable solo a destajo. Tenía que averiguar quien moría, dar el pésame a la familia y luego solucionar su problema  con  un buen ataúd donde el muerto descansara cómodo, tranquilo  y en paz.

  

PR. Dime: ¿Toda tu familia está en Lima o alguien ha quedado por Puquio?

  

Soy de familia numerosa. Éramos nueve hermanos, pero ahora sólo quedamos siete. La  Mayoría vive en Lima. En Puquio no quedó nadie. Una de  mis hermanos, Luz, estuvo residiendo en la provincia de Lucanas; postuló a la alcaldía, pero no tuvo suerte ahora ya radica en Lima. Otra de mis hermanas, Ruth, es catedrática de la universidad Autónoma de Méjico. Tengo otro hermano médico y otro militar.

  

PR.  ¿Que lugar ocupas en la lista?

  

El quinto

  

El Bicho de la Política

  

PR. ¿Gustavo cuéntame: ¿Cuándo te picó el bichito de la política?

  

Ya te  dije que fui obrero, pero cierta vez un supervisor me votó  injustamente y esto despertó en mi un sentimiento de rebeldía. En la Universidad  San Marcos participé en el movimiento estudiantil y apoyé la  candidatura de José Carlos Vértiz a la presidencia de la FUS; luego fui delegado de los cachimbos en la facultad de Educación.

  

PR.  Si pues, La  Universidad era un hervidero político

  

 La Universidad me politizó de tal manera que pensé enrolarme en el movimiento guerrillero, junto con Froilán Herrera nos preparamos para ir a Cerro de Paco y Huancayo en  la Sierra Centra. En efecto, partimos varios, pero por motivos de seguridad decidimos no hacerlo  juntos, yo llegué hasta  Matucana, pero la Guardia Republicana se nos había adelantado. Cuando nos dimos cuenta ya teníamos un compañero muerto y muchos presos. Lo  único que pudimos  hacer  fue robarnos de la morgue el cadáver de Héctor Montes  de Oca, y llevarlo a San Marcos para velarlo. Como había participado en el rapto del cadáver, me vi. en la necesidad de pasar al clandestinaje y abandoné mis estudios.

  

PR. Me han contado que fuiste dirigente de la CGTP

  

Si, es verdad. El clandestinaje sólo me significó abandonar la universidad y las tareas políticas. Yo tenía que subsistir, entonces entré a trabajar a CARSA y, claro,  el bichito político seguía picando fuerte, entonces me afilié al sindicato de la empresa, llegue a ser secretario de defensa y luego secretario general. Nuestro sindicato estaba afiliado  a la Federación de la Rama Eléctrica y Similares. Representando a esta Federación fui propuesto para la sub secretaria de defensa de la CGTP. En ese entonces el secretario general de la central era Gustavo Espinoza Montesinos. Debo decrite que yo he formado como trescientos sindicatos.

  

Una época decisiva

  

PR. ¿Y que pasó cuando Velasco Alvarado? porque sabemos que tu eres velasquista

  

¡Sin duda!  Yo fui Velasquista y soy Velasquista. En 1972 entré al SINAMOS, al área laboral  cuando era director  Pepelucho Alavarado, pero fui destacada a la IV Región  donde trabajé con Jorge Parazzo.

   

PR. ¿Qué recuerdos conservas de esa época?

  

Lo mejor para mi fue el trabajo de campo  aprendí a conocer la razón y causas de la pobreza . , ya te dije que fui pobre  pero  hasta la época de Velasco  no se me había ocurrido analizar la pobreza y buscar soluciones. En SINAMOS, tuve la oportunidad de trabajar en capacitación de comunidades laborales; de empresas autogestionarias, cooperativas y de propiedad social. Como capacitador  viajé a Puno, Abancay, Cajamarca y el Norte Chico. Trabajé con el proceso revolucionario de 1972 al 76 en que me votaron.

  

PR ¿Te votaron?

  

- Si. Primero me peloteaban de un sitio a otro, y luego me entregaron mi carta de despido. Ya no estaba Velasco y las cosas habían cambiado

  

PR. ¿Que me puedes contar de tu militancia partidaria?

  

- Bueno, como Velasquista promoví la creación del PSR con el general Rodríguez Figueroa en 1976. Trabajé luego con las organizaciones agrarias de Supe, Barranca y Pativilca así como la FARTAC del Cusco; La FADE de Apurímac; y la Federación Rumi Maki de Puno. Para que tengas una idea de cómo trabajábamos te diré que en mi calidad de secretario general del sindicato del Sistema Nacional para el Desarrollo para la Propiedad Social, integré la Dirección Colegiada de la Central de Trabajadores Estatales, la CITE. También asesore a la CONACI que era la organización que agrupaba a las comunidades industriales.

  

Del Amor y otros Fantasmas

  

PR. Gustavo, te voy   a hacer  una pregunta indiscreta. Si quieres la contestas, si no a otra cosa: ¿Veo que llevas un rosario colgado del cuellos, es por alguna promesa, una forma de protección?

  

Nada de eso: es un regalo de una de mis hijas. Me lo dió con mucho cariños y desde entonces lo llevó siempre conmigo.

  

PR. ¿Eres creyente?

  

Si, mi familia también

  

PR. ¿Y del amor que me puedes decir?

  

Me case con un alemanita que se llama Brigitte. la conocí en la Fundación Conrad Adenahuer ;  donde ella trabajaba como secretaria.

  

PR. ¿Fue un amor a primera vista?

  

Conocerla y enamorarme fue lo mismo. Fíjate que la vi por primera vez en Junio, y el 16 de octubre ya nos estábamos casando

  

PR. ¡Amor fulminante!

  

Explosivo! (risas)

 

Tenemos tres hijos: Tatiana, Olenka y Carlos Gustavo

  

Gustavo en el frente

  

PR. ¿Por qué  has entrado al Frente Popular?

  

Tengo una vocación socialista, humanista, dialogante y no dogmática   ni sectaria. Creo y trabajo por el desarrollo del Frente y lo apoyo porque parte de sus intregrantes--como el Partido Comunistra Peruano-- apoyaron la revolución de Velasco. También porque una organización social le ha dado su peso gremial.

  

PR. ¿Que esperas del Frente?

  

Que se convierta en una organización que movilice al pueblo en función de una alternativa cualitativamente superior, con poder: A partir de ellos, que sea capaz de construir una democracia auténtica que realice los cambios estructurales, urgentes, que necesita el país en los económico, político y social , que gobierne con equidad y justicia. Es necesario refundar el país  y para ellos el Frente debe ser un instrumento estratégico -- no es el único por cierto -- Esta es la tarea principal y por ello es necesario luchar por una nueva Constitución. En lo económico debemos tener una política de descentralización que otorgue a las regiones autonomía en el financiamiento y la administración de sus recursos naturales y técnicos. Igualmente se debe defender el patrimonio nacional, revalorizar la ética, la moral pública y las instituciones, dando énfasis e importancia al  respeto de la persona con igualdad y equidad de género.

  

PR.  Para terminar, permíteme ser otra vez una entrometida. En tu familia  hay muchos artistas: Ciro, Marcel, Félix son pintores, por no mencionar al multifacético Boris, nuestro corresponsal en París ¿Y a ti no te ha dado por el arte? ¿No cantas, no pintas, no escribes?

  Cuando era profesor, hace ya tanto tiempo que no recuerdo (creo que fue en una edad arqueológica) se me dió por escribir poesía y trabajar manualidades con plastilina, Ahora me gusta cantar y si es en quechua mejor.     
Ultima actualización ( Lunes 13 de Mayo de 2013 15:19 )
 
4 de julio: jornada nacional de lucha PDF Imprimir Correo electrónico
Viernes 10 de Mayo de 2013 09:15
 

Por Mario Huamán Rivera

Secretario General de la CGTP

Miembro del Comité Central del PCP

Publicado en La Primera

 


 

Mientras los grupos de poder y sus aliados políticos imponen en la agenda pública temas destinados a proteger sus intereses económicos, la mayoría de la población sigue sin encontrar solución a sus demandas sociales y laborales, como consecuencia del incumplimiento de los compromisos del actual presidente. Asimismo, los poderes del Estado demuestran un desinterés por cumplir con sus responsabilidades con el país, priorizando los objetivos de sectores minoritarios que controlan la economía y la política en el Perú.

 

Por estas razones, reafirmamos nuestra convocatoria a una Jornada Nacional de Lucha que se desarrollará el 4 de julio, donde se exigirá atención y resolución de las exigencias de las organizaciones sociales y la ciudadanía, como es la derogatoria de los denominados regímenes laborales especiales que vulneran los derechos de millones de peruanos y peruanas dedicados a la actividad textil, agroindustria, trabajadoras del hogar, mypes, CAS y otros, que afectan los derechos y dignidad de los trabajadores. Esto implica desmontar la estructura laboral Fujimorista, ilegítimamente vigente hasta hoy.


También se exigirá la dación de una Ley del Trabajo para proteger a los trabajadores públicos, privados y autónomos, quienes no pueden beneficiarse del crecimiento económico por la caótica legislación existente, la cual permite valorar de acuerdo a criterios mercantilistas las remuneraciones, que no aumentan y por el contrario se reduce su capacidad adquisitiva, pese al crecimiento de las ganancias empresariales y los ahorros en el fisco. Sin embargo, esto no se podrá conseguir sin una profunda reforma del Ministerio de Trabajo, recuperando su atribución tuitiva y desjudicializando el conflicto laboral.


Esto permitirá impedir que cada día se sigan despidiendo a los trabajadores por sindicalizarse, como ha ocurrido con los dos mil despedidos en los últimos dos años, quienes por ejercer este derecho han perdido su puesto de trabajo, como ocurre en empresas como, Plaza Vea, Inka Farma, Banco Azteca, Aceros Arequipa, Topy Top, CeLima, América Móvil entre otras. Lo mismo ocurre en el sector público: Cofopri, Universidad San Marcos, SAT (Municipalidad de Lima), Foncodes, etc.


En ese contexto, denunciamos el incremento de la precarización del sector público si el Congreso aprueba la Ley del Servicio Civil que como se denunció en la masiva marcha del 25 abril, vulnera los derechos de los estatales, terceriza servicios públicos e impone el despido arbitrario, además de condenar a quienes no se asimilen a esta norma a continuar recibiendo magros salarios e impedidos de participar en la carrera pública.


Con la protesta del 4 de julio, también respaldaremos la demanda nacional para que se abaraten los precios de los combustibles y mejoren los servicios públicos y privados, los cuales, pese al exponencial crecimiento económico, se siguen deteriorando en perjuicio de los más pobres.

 

Queremos expresar nuestros saludos a las mamás trabajadoras del país al conmemorarse este domingo el Día de la Madre.
Ultima actualización ( Viernes 10 de Mayo de 2013 09:17 )
 
CGTP anuncia jornada nacional de lucha para el 4 de julio PDF Imprimir Correo electrónico
Jueves 02 de Mayo de 2013 02:53

 


CGTP ENCABEZÓ MOVILIZACIÓN POR EL 1º DE MAYO

   

Por Teófilo Bellido

 


 
 

La preconcentración fue en la Plaza 2 de Mayo y una masa compacta de organizaciones sindicales se dirigió en movilización hasta el monumento a José Carlos Mariátegui en la Avenida 28 de Julio de Lima.

  

Mario Huamán, Secretario General de la central mariateguista, fue el encargado del mensaje con motivo del 1º de Mayo. En su intervención refirió la importancia de tan magna fecha e hizo una evaluación de la lucha de los trabajadores en un contexto en que el gobierno ha dejado de lado atender la solución a los principales problemas laborales tal como fue su promesa electoral. Huamán, rindió homenaje a los mártires de Chicago quienes ofrendaron su vida por la conquista de las 8 horas de trabajo, hoy, en la práctica, conculcados por un modelo económico excluyente y una constitución política que ampara una serie de injusticias y arbitrariedades donde los trabajadores son los más afectados por el abuso de los empresarios y los propios organismos estatales. El pregonado crecimiento económico del que se ufana el gobierno y al que aplaude la derecha, no alcanza a los trabajadores cuyos sueldos y salarios no se incrementan acorde con el alza de la canasta familiar y las principales necesidades humanas. Al momento, los trabajadores no ven esa “gran transformación” a la que sigue aludiendo el gobierno de Ollanta Humala Tasso. 

  

El modelo neoliberal del cual habló el Secretario General de la CGTP, hoy se bate en una profunda crisis principalmente en los países de Europa cuyas recetas resultan obsoletas al no resolver los principales problemas de los trabajadores y la sociedad en su conjunto; de ahí las gigantescas movilizaciones de protesta en España, Grecia, Portugal, Italia, Gran Bretaña, etc.

  

En su alocución Mario Huamán anunció una Jornada Nacional de Lucha para el próximo 4 de julio y si el gobierno no atiende las demandas laborales planteadas por la CGTP y diversas organizaciones territoriales  y sectoriales en conflicto, los trabajadores irán a un Paro Cívico Nacional. En ese sentido remarcó la firmeza de la CGTP en defensa de los derechos de los asalariados del Perú, banderas que se mantienen incólumes.

  

También hicieron uso de la palabra el Secretario General del SUTEP Hamer Villena, Nazario Arellano de la Federación de Luz y Fuerza, Lady Mozombite de las trabajadoras del hogar, entre otros. Cerró la lista de oradores la intervención emotiva, desde la parte baja del estrado y en silla de ruedas, el reconocido periodista César Lévano.

  

Numerosas bases sindicales se hicieron presentes en el acto que culminó entonando “La Internacional”, el himno universal de los trabajadores, cantado desde el estrado por el coro musical de la Federación de Construcción Civil seguido en voz alta y puños en alto por los presentes.

Llamó la atención que hasta ahora no se haya restablecido la placa en el monumento a Pedro Huilca violentada hace varias semanas. Como se sabe este atentado se produjo poco después de inaugurado el busto al líder sindical asesinado por órdenes de la dictadura de Fujimori. Todo indica que fue perpetrado por los apristas. A nuestro criterio, la Municipalidad de Lima Metropolitana, quien mandó a construir esa obra e inaugurarla, ya debió tomar cartas en el asunto.   
Ultima actualización ( Jueves 02 de Mayo de 2013 02:55 )
 
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