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DISCIPLINA
PARTIDARIA Y NORMAS LENINISTAS DE ORGANIZACIÓN Hacer público los problemas internos de un partido político revolucionario como el nuestro, demuestra por parte de quienes lo hacen, una profunda debilidad ideológica y un total desconocimiento de su organización. Frecuentemente estamos observando denuncias sobre algunas actitudes de la dirección del partido. Podemos o no estar de acuerdo con quienes de una manera fácil y desde su falta de responsabilidad política las lanzan a los cuatro vientos ya que el partido carece de la fortaleza orgánica que todos quisiéramos. Pero, ¿es correcto tocar y hacer público asuntos tan importantes que atañen a la vida orgánica del partido? Al respecto debemos señalar que todas las organizaciones políticas tienen sus normas internas, normas que rigen su desarrollo orgánico. El carácter de estas normas, entre otras, define el tipo de organización de que se trata. En nuestro caso, como en todos los partidos Marxistas-Leninistas, estas normas fueron desarrolladas por el c. Vladimir Ilich Lenin y son las NORMAS LENINISTAS DE ORGANIZACIÓN las cuales, históricamente, nuestro partido asumió y la que todos los militantes al ingresar aceptamos, acatamos y nos comprometimos a defender. Estas normas entre otras cosas nos proporciona el CENTRALISMO DEMOCRÁTICO por la cual todos los militantes tenemos derechos y obligaciones. El Centralismo Democrático es nuestro modelo de organización y funcionamiento; combinando el centralismo y la democracia fortalecemos y concienciamos nuestra disciplina y nuestra voluntad proporcionándonos a los comunistas una máxima eficacia en nuestras tareas de luchar por la transformación revolucionaria del sistema capitalista por el socialismo. Con el centralismo democrático las discusiones y las decisiones fluyen de abajo a arriba y de arriba abajo entre los organismos inferiores y superiores, siendo una de sus características la estricta disciplina del partido y la subordinación de la minoría a la mayoría. Siendo esto así, da que pensar, por decir poco, las actitudes de aquellos que habiendo prometido acatar éstas normas, las incumplen bajo el supuesto de corregir errores de dirección. Todos los problemas orgánicos y otros los debemos plantear, discutir y solucionar dentro del seno del Partido y en nuestras respectivas instancias orgánicas. Más todavía, siendo otras características del Centralismo Democrático el carácter electivo y revocable de todos los órganos de dirección de abajo a arriba; la rendición periódica de cuentas por los órganos de dirección ante quienes los eligieron y ante los órganos superiores (Congreso) y la libertad de crítica y autocrítica dentro del partido, es nuestra obligación mantener una estricta disciplina partidaria. Así pues, sugiriendo, a quienes hacen de dominio público nuestros problemas internos, el acatamiento de las Normas Leninistas de Organización, no les estamos pidiendo nada más que cumplir con sus obligaciones partidarias, obligaciones que todo comunista que se considere debe cumplir y luchar por implementarlo. Estando ad portas de nuestro XIII Congreso Nacional, es tarea de toda la militancia hacer todos los esfuerzos para que las críticas y autocríticas se desarrollen dentro del marco congresual. Es el Congreso la máxima instancia de Dirección de nuestro partido y es allí donde deberemos poner todos los puntos sobre las ies pero siempre con el firme objetivo de que el XIII Congreso Nacional sea exitoso y nos proporcione además de una Dirección renovada y aceptada, las armas ideológicas y políticas que necesitamos para hacer de nuestra organización comunista verdadera vanguardia y factor de cambio revolucionario de la sociedad Peruana. Es en el marco del XIII Congreso Nacional donde aplicaremos nuestro derecho a la crítica y autocrítica, a pedir cuentas a la Dirección del Partido y si se quiere, ser propuestos y elegidos para ocupar alguna responsabilidad en la nueva Dirección. Tenemos una responsabilidad histórica y debemos
cumplirla, el partido y el pueblo nos necesitan, es tiempo de despojarnos
de nuestros mezquinos intereses. No estar de acuerdo con el Centralismo
Democrático es negar el Marxismo Leninismo, y si esto es así,
les ha llegado la hora de pensar en que tipo de organización quieren
militar.
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