| El
gol más triste de la historia del fútbol Como la mayoría de los dictadores, Augusto Pinochet ha muerto en la cama. Nos vamos a ahorrar aquí los calificativos hacia tal nefasta figura. No es éste lugar para exponer lo que las tripas y la cabeza nos piden que escribamos. No obstante, queremos dejar constancia de uno de los momentos más lamentables que la historia del fútbol internacional ha dado. Ocurrió el 21 de noviembre de 1973 en el tristemente famoso Estadio Nacional de Chile. La selección de Chile se había clasificado en Agosto, eliminando a Perú, para una repesca que había de enfrentarle a la Unión Soviética. Mientras tanto, el curso de la historia del país daría un trágico rumbo con el golpe de Estado que el 11 de Septiembre de ese mismo año comandó el general Augusto Pinochet, y que terminó con el asesinato (algunos hablan de suicidio, pero lo mismo da) del presidente democráticamente electo Salvador Allende en el Palacio de la Moneda. Tras este nefasto hecho, el Estadio Nacional de Chile, en Santiago, se convirtió en un improvisado campo de concentración, donde fueron asesinados y torturados sistemáticamente miles de personas cuyo único delito era ser de izquierdas (la Cruz Roja contabilizó 7000 detenidos en un solo día). Entre ellos se encontraba el cantautor Víctor Jara, de quien toma ahora el nombre el estadio, que fue torturado y finalmente acribillado a tiros. El 26 de Septiembre, tres días después de que el poeta Pablo Neruda muriera entonando un desgarrador llanto por sus amigos y por su país, “me los están matando… me los están matando”, las selecciones de la Unión Soviética y de Chile empatan a cero en el Estadio Central de Lenin, en Moscú. El partido de vuelta se había de disputar el 21 de Noviembre de 1973. Para entonces, el mundo sabía ya de los atroces acontecimientos que habían sucedido en el Estadio Nacional de Santiago de Chile. Por ello, la Unión Soviética anunció el 2 de Noviembre, su intención de no acudir al enfrentamiento, a través de un comunicado emitido por la Agencia Soviética de Noticias: “[…] por consideraciones morales los deportistas soviéticos no pueden en este momento jugar en el estadio de Santiago, salpicado con la sangre de los patriotas chilenos”. La FIFA (como haría posteriormente con la dictadura argentina y el Mundial ’78), se lavó las manos, (¿acaso les compete a ellos velar por los derechos humanos?) y apeló a la reglamentación internacional para avisar de que, en caso de no presentarse la Unión Soviética, Chile estaría automáticamente clasificada.
El fútbol, nuestra pasión, al que dedicamos
con cariño este blog, como vemos, a veces se presta a situaciones
lamentables. Hoy, con el paso de los años, a uno le cuesta trabajo
intentar comprender cómo la FIFA permitió tan lamentables
hechos, cómo permitió que se jugara al fútbol en
un campo de exterminio, cómo permitió que quienes no representaban
a Chile (Pinochet y sus amigos asesinos) insultaran la memoria de las
víctimas de ese modo. En fin, al menos conocer la historia, dicen,
sirve para que no se vuelva a repetir
|
|||
|
|
|||