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La información como instrumento de dominación
Mauro Valderrama

Este artículo se publicó en revista "El Colibrí”* número 12 en Berlín el año 2002,con el seudónimo de Juan Mamani.
Cosidero que su contenido tiene plena actualidad y por esta razón se los presento nuevamente con algunas adiciones.


La comunicación humana es consustancial al desarrollo del hombre, es un proceso interactivo en donde el emisor produce los contenidos y los emite en un mensaje en forma de códigos, el receptor recibe el mensaje y los decodifica y, al decodificar los mensajes, está produciendo nuevos contenidos los que serán emitidos a su vez en mensajes codificados, entonces se produce un proceso continuo de emisión y recepción. Ferdinand de Sosiure lo explica en forma meridianamente clara en su libro "Lengua y comunicación humana".

A esta idea general del proceso de la comunicación humana hay que agregar el hecho de que los códigos de los mensajes están en la mente en forma abstracta, pero esa atracción es a la vez el resultado de la búsqueda de una respuesta a una necesidad humana concretamente determinada. Esta necesidad es a su vez determinada por las relaciones de carácter interdependiente entre el individuo y su medio ambiente social y natural. Es por eso que los códigos lingüísticos se desarrollaron en un determinado estadio del desarrollo humano.

Con el desarrollo de las culturas se produce una lucha incesante entre éstas, cuyo resultado es la supremacía de unas sobre otras; la más fuerte en el campo militar también ha impuesto en general sus códigos de comunicación, la excepción más notoria es la conquista de Grecia por los romanos; éstos conquistaron a los griegos militarmente, pero aquéllos conquistaron a los romanos en el campo cultural.

La ciencia y la técnica han hecho este proceso más diversificado y sutil, pero prevalece el afán de que una cultura quiere imponerse a las demás. La revolución de la información y del conocimiento es un avance cualitativo trascendental para la humanidad, pero es a la vez una poderosa arma de dominación que la usa la cultura que es militar y económicamente más fuerte en estos momentos. De esta manera nos explicamos el por qué a partir del 11 de septiembre de Nueva York se está produciendo un bombardeo informativo sin precedentes. Las informaciones son producidas y codificadas en los centros y desde allí se propalan a la periferia donde son consumidas sin posibilidad de una respuesta. Es tal el monopolio que la agencia Al Jazira ha sido acusada por la CNN de simpatizar y de favorecer al grupo Al Qaeda, a pesar de que esta agencia lo único que hace es señirse a las reglas del mercado.

El problema está en los contenidos que se propalan en los diferentes niveles de la información; no solamente se trata de destacar o minimizar determinados hechos de acuerdo a los intereses que el centro de producción informativa representa. El problema es mucho más profundo y complejo, porque los profesionales y técnicos que reparten las informaciones lo hacen desde su óptica y allí la imparcialidad no existe, porque las informaciones son tratadas partiendo de una concepción del mundo del hombre y de la vida, que está intrínsecamente unida a la formación académica de las personas que toman las decisiones; todas esas concepciones se sintetizan para los efectos informativos en las "ideas fuerza" que deben estar incluídas en toda información: desde el nivel directo de los informes noticiosos, hasta el nivel subliminal de las propagandas y programas publicitarios en general, que van dirigidos al subconciente de las personas.

Terrorismo

Terrorismo es la creación de una sensación de inseguridad generalizada, donde el hombre común y corriente siente que puede ser agredido y hasta muerto sin haber hecho nada. Es decir, sembrar el miedo entre la gran masa de inocentes. La idea fuerza de los contenidos informativos que se propalan a partir del 11 de septiembre, las imágenes de destrucción y muerte desde las torres de Nueva York, esos guerreros araposos y con hambre en Afganistán o las imágenes de los niños masacrados en el Medio Oriente, es parte de aquél.

Los mensajes están dirigidos a las "masas promedio", que son la absoluta mayoría en el mundo, estos millones de personas forman su opinión a partir de las informaciones con las que son bombardeados incesantemente. Es así que en los mensajes propalados como consecuencia del fatídico 11 se ocultan dos hechos fundamentales :

La recesión como fenómeno característico del sistema, de la cual se deriva la búsqueda de una causa que impulse nuevamente la producción y la productividad y esa causa siempre ha sido una guerra (la guerra del Golfo Pérsico, por ejemplo).

El hecho de la existencia de cantidades ingentes de riqueza inexplotada en el Asia Central, lo que provoca la irrefrenable codicia del gran capital cuyo motor es simplemente la búsqueda de la ganancia.

Otro aspecto de esta idea fuerza es la de informar que existe una inseguridad mundial provocada a partír del 11 de septiembre. Los terroristas están en cualquier parte del mundo y allí en donde estén hay que destruirlos, la soberanía de los países no interesa.

El señor Ninaja en columna de "el Patito feo" (Colibrì N° 11) mencionó el otro 11 de septiembre en Chile, yo quiero agregar que en Chile no solamente se destruyó una posibilidad democrática sino que, como blanco, estaba determinada la destrucción de un centro de producción intelectual único que logró desenmascarar a todos los "héroes" producidos en Washington y Hollywood. Mattelar en su libro "Cómo leer al pato Donald?" explica cómo hay que decodificar los productos que están dirigidos a la mente de las personas.

En las sociedades industrializadas existen, en general, múltiples posibilidades para evadir el bombardeo informativo alienante (lo alienante en el sentido que le dá el brasileño Paolo Freyre en su libro "Qué es y cómo funciona la alienación?" y se puede sintetizar como la sustitución de las conductas que le corresponden a los individuos de acuerdo a su ubicación espacial y temporal, por otros comportamientos de orígen foráneo y que se imponen a través de los medios). Las sociedades no industrializadas están en absoluta desventaja en el terreno informativo, no sólo por el hecho de que las personas gastan lo poco que tienen en cubrir primero sus necesidades primarias antes que comprarse un libro. La desventaja más abismal está en la educación formal escolarizada, en las aulas de los colegios, los institutos y las universidades, en el nivel de preparación de los docentes, en la disponibilidad de los medios y materiales educativos adecuados, y por su puesto, una cosa es trabajar con escolares y estudiantes bien nutridos y otra cosa muy diferente es trabajar con niños y jóvenes con deficiencias nutricionales estructurales y crónicas.

En General, el contendio subliminal de los mensajes informativos está dirigido a formar "mentes homogéneas" que las personas formen su opinión en base a las excelentes "informaciones" que se expanden en forma centrífuga desde los centros de producción. Aquí entra en detalle eso de ser un sujeto o un objeto del proceso histórico-social; sujeto es aquel que puede discernir entre el mar de informaciones y sacar sus propias conclusiones, pero esto no es tan simple, porque para ello las necesidades primarias y secundarias deben estar resueltas de tal manera que el individuo pueda disponer de su tiempo libre. Objeto es aquél que cumple el papel de "perfecto consumidor", aquel que nace, crece, se reproduce y muere. Precisamente, la avalancha de informaciones está dirigida a formar una gran masa de objetos sociales.

La pregunta lógica derivada de todo esto es: ¿Qué podemos hacer? El mundo sempre ha sido así, y ahora hay que adecuarse a la situación y seguir para "adelante" (ese adelante en el sentido pragmático neopositivista). Modestamente me niego a aceptar esa situación porque hiere mi propia libertad como ser humano consciente, por eso creo que se debe recurrir al esquema de "el qué, el por qué y el para qué". El primero es la parte descriptiva, son las informaciones tal como nos llegan; el por qué implica comparar las informaciones, preguntarse el por qué se informan determinados hechos mas no los otros, qué interés refleja tal o cuál información, etc., es decir, no aceptar las cosas tal como nos las presentan; el para qué implica el buscar la motivación última para los contenidos informativos, es ir a la fuente de los intereses, es buscar "la madre del cordero", por ejemplo, hacerse las siguientes preguntas: si afganistán no estuviese en una posición tan estratégica para la ruta del petróleo del Asia Central ¿habría sufrido las mismas medidas por parte de los gobiernos de occidente?

¿Por qué se odia tanto al gobierno de Estados Unidos? ¿Cuántas veces y en cuántos países y bajo qué pretextos han intervenido los Estados Unidos de América en otros países del mundo, militarmente y de forma directa en el último siglo?

Y por su puesto cuando no hablan de Irak, allí la cosa es ya descarada, es públicamente aceptado que el petróleo de Irak forma parte de los “intereses estratégocos de los EEUU”

Esta semana última ha terminado las maniobras militares conjuntas entre los EEUU y el Perú, las informaciones al respecto son de beneplácito y regocigo por “tan exelentes maniobras” nadie se detiene a pensar en los reales intereses que hay detrás de estas acciones y ya se nos quiere imponer la “nececidad de hacerlo anualmente”

El gran desafío de nuestro tiempo es que los sistemas educativos sean capaces de formar sujetos sociales. En los países subdesarrollados ésta nececidad es perentoria.

 

 
 



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