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"Hoy es el tiempo que puede ser mañana"

 

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El Jornalero
.
La revolución de Trujillo fue un hecho que conmovio desde sus cimientos el status quo del norte peruano. A partir de entonces han habido varias rebeliones menores o revueltas como la protagonizada por don Pancho Pinillos, de cuya historia los investigadores sociales se han olvidado. Estas gestas sociales, como es natural, tuvieron sus correlatos en la superestructura de la sociedad y que se efectivizó de varias formas. Una de ellas, son pues las canciones, cuyos textos fueron prohibidos y que se cantaban a escondidas. Creo que el orígen de esta canción, El Jornalero es por los años 30 al 40 del siglo pasado. Describe la vida del trabajador de la hacienda convertida en enclave en la etapa pre-sindical en esa región.

Soy un pobre jornalero
sin arte ni profesión
yo trabajo diariamente
bajo el rigor del patrón

Que vida tan agitada
del pobre trabajador
diariamente en sus tareas
exalando su sudor

Mi mujercita me dice
que no hay medio para sal
que no tiene ni un centavo
hay que suerte tan fatal

Mi patrón me debe un medio
mi patrón me debe un real
vaya viejo sinverguenza
que no me quiere pagar

ZAMPOÑITA MIA
(Mauro Valderrama)

De tierras ignotas vengo,
despues de recorrer el tiempo
tras permanecer perseguido
oprimido,ninguneado,marginado...

Resistí los embates de occidente
y por eso estoy presente en ustedes
con la simplesa de mis formas
con la profundidad de mis sonidos
con la devoción de mis notas...

Mi espíritu se nutre,
de las quebradas más hondas
de los ríos más fieros
de los inaccesibles nevados
de las selvas sempiternas...
de ahí de donde nace la raiz
..y mi espiritu son mis sonidos.

Vengo de muy atrás, de muy lejos
el cansancio no existe para mí
estoy presente en ustedes,
con ustedes, en mí, en nosotros...
y traigo la frescura de mis vientos puros
y les digo que aquí estoy,vital,
...Yo Zampoña,SIKU, instrumento viejo y joven...

Estoy aquí para entregarles mis melodías,
mi voz, mi ternura, mi cariño, mi amor hacia el mundo,
a la tierra... la Mamapacha, al sol.. Taita Inti, a las estrellas,
a las plantas, a los animales... a los Hombres...

Estoy y les digo que me tomen,
que me amen y no me dejen
que entiendad conmigo la vida
que juntos podamos sentir el flujo vital de la existencia
que se expresa al son de las vibraciones
que nacen en mis entrañas...

Sientan discurrir a traves de vuestro cuerpo
la entrañable bondad de mis notas tristes,
comprendad en ustedes la simplesa de mis sonidos
..la ternura de mis versos...

Mis sonidos representan
la bisa suave del viento,
el aire fresco, el agua cristalina,
el verdor vital...y por eso..

Mis sonidos no suenan por solamente sonar,
mi voz, mi canto, mis melodías son sobre todo
un aliento vital y de esperanza y por eso ...
y por eso mis sonidos son una forma concreta de protesta

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
(Gabrile Celaya)

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

 


 

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